sábado, 7 de junio de 2014


DESCUBRIENDO AMÉRICA



El descubrimiento de América, y la expulsión de los judíos y los musulmanes de España, dibujaron las fronteras del Occidente moderno, que nació a comienzos del siglo XVI bajo el doble signo de una apropiación y una eliminación. Esto no quiere que Occidente no existiera antes de la Edad Moderna; existía, sólo que sus límites eran diferentes. En 1492 se transformó la cartografía medieval y se impuso una nueva geografía, fundada en una doble legitimación, política y religiosa, que permitió fabricar una historia que todavía constituye la base del pensamiento occidental. Esto fue el Renacimiento, el clima intelectual de la conquista americana: aunque se enfatiza el aporte de artistas, poetas y sabios, de una época que salió de las tinieblas medioevales, fue más bien un tiempo en que se rechazaron los aportes de tiempos precedentes y en que Europa arrasó el mundo que descubrió bajo nuevas fórmulas de la ley del más fuerte. En el mismo momento en que se conoció la sorprendente diversidad de la humanidad, Europa cerró sus fronteras y en ese territorio confinó al género humano, rechazó todo lo que podía alterar la imagen de sí misma