DESCUBRIENDO
AMÉRICA

El descubrimiento de América, y la expulsión de los judíos y
los musulmanes de España, dibujaron las fronteras del Occidente moderno, que
nació a comienzos del siglo XVI bajo el doble signo de una apropiación y una
eliminación. Esto no quiere que Occidente no existiera antes de la Edad
Moderna; existía, sólo que sus límites eran diferentes. En 1492 se transformó
la cartografía medieval y se impuso una nueva geografía, fundada en una doble
legitimación, política y religiosa, que permitió fabricar una historia que
todavía constituye la base del pensamiento occidental. Esto fue el Renacimiento, el clima
intelectual de la conquista americana: aunque se enfatiza el aporte de
artistas, poetas y sabios, de una época que salió de las tinieblas medioevales,
fue más bien un tiempo en que se rechazaron los aportes de tiempos precedentes
y en que Europa arrasó el mundo que descubrió bajo nuevas fórmulas de la ley
del más fuerte. En el mismo momento en que se conoció la sorprendente
diversidad de la humanidad, Europa cerró sus fronteras y en ese territorio
confinó al género humano, rechazó todo lo que podía alterar la imagen de sí
misma